Julio 2020: Entrevista a María Sagrario Millán, nueva presidenta de SEDOPTICA

María Sagrario Millán estudió la licenciatura de Ciencias Físicas en la Universitat de València y realizó el doctorado en la Universitat Autònoma de Barcelona. Es catedrática de universidad en el área de conocimiento de Óptica de la Universitat Politècnica de Catalunya – BarcelonaTECH, profesora en la Facultad de Óptica y Optometría de Terrassa y dirige un grupo de investigación en Óptica Aplicada y Procesado de Imagen. Desarrolla su actividad docente en el Grado de Óptica y Optometría, el Máster Universitario en Optometría y Ciencias de la visión y el Master de Fotónica,  donde imparte asignaturas relacionadas con los fundamentos de la óptica, la ingeniería óptica y el procesado de imagen. Es profesora visitante en universidades y capítulos de estudiantes de otros países. Participa en actividades de divulgación de la ciencia. En la investigación centra su interés en el procesado de la información óptica, lo que abarca las técnicas ópticas y digitales de procesado de imagen, los algoritmos y el desarrollo de aplicaciones a la industria, la seguridad y la medicina; de esta última, en particular, la oftalmología y la salud visual. La profesora Millán es autora de libros, publicaciones científicas y patentes. Ha dirigido el trabajo de fin de estudios de numerosos estudiantes de grado y máster, ha supervisado estudiantes de doctorado y colaboradores en estancias posdoctorales. Algunos trabajos realizados o dirigidos por la profesora Millán han sido distinguidos con premios, entre ellos el Premio Ciudad de Barcelona. Desarrolla una colaboración intensa con grupos de universidades iberoamericanas y de otros países. Actualmente, preside la Sociedad Española de Óptica, una sociedad en la que desempeñó anteriormente la presidencia del Comité de Técnicas de la Imagen. Ha ido representante  del Comité Territorial de España en la International Commission for Optics. Es Fellow member de SPIE, Fellow member de la European Optical Society y Senior member de The  Optical Society –OSA. Es miembro de la Real Sociedad Española de Física y del consejo ejecutivo de la Red Colombiana de Óptica.

MSM

¿Cuándo/cómo decidiste que querías ser científica? ¿Alguna vez, en tu trayectoria profesional, te has planteado abandonar la carrera científica?

La ciencia me atrajo siempre, desde niña. Hacía experimentos con cosas muy sencillas. Un verano me hice con unos prismáticos rotos y saqué la lente de uno de los objetivos. Focalizaba la luz solar sobre el periódico. Las zonas con tinta negra ardían enseguida. Hace mucho sol en la comunidad valenciana. Seguí mis estudios sin tener mucha conciencia del camino que iba recorriendo. Las personas que me acompañaron tuvieron un papel fundamental: primero, la familia, y luego, los profesores y los compañeros de equipo. Yo tuve apoyo en los momentos decisivos. Y salud, que es muy importante, no solo la propia sino la de los más allegados.

No recuerdo haber pensado nunca en abandonar, a pesar de las dificultades. Procuro pensar cómo salir adelante con los medios a mi alcance. Es cierto que, a veces, necesitarías un manual de supervivencia. Cuando leí el título del segundo webinar del Programa Mentoras “Cómo avanzar en tu carrera profesional: vivir, no sobrevivir”, no pude evitar una sonrisa de complicidad.

De todos los proyectos de investigación en los que te has embarcado, ¿cuál ha sido tu favorito y por qué?

No podría decir uno solo. Lo dejaré en tres, todos sobre procesado de la información óptica o técnicas de la imagen. El primer proyecto, de reconocimiento óptico de formas, fue en el que hice mi doctorado y di los primeros pasos como investigadora independiente; después, ha evolucionado hacia la encriptación de señales y seguridad óptica. El segundo es el procesado de imagen de superficies texturadas, en el que desarrollamos aplicaciones a la industria textil. Esta línea nació por nuestro entorno en el Campus de Terrassa. El tercer proyecto surgió al abrirse la vía al doctorado a partir del grado en Óptica y Optometría. Conecta con la óptica de la visión y la oftalmología. Son líneas con un fuerte componente experimental y multidisciplinar.

A lo largo de tu etapa formativa, habrás sido consciente de que en las carreras STEM la presencia de mujeres con respecto a la de hombres en es prácticamente testimonial. ¿Has sentido alguna vez que tu trabajo, o el de alguna compañera, haya sido menospreciado, o que haya tenido un reconocimiento menor por el hecho de ser mujer?

Dentro de las carreras científico técnicas, la de Física se mantiene con un porcentaje de mujeres muy bajo. No acabo de explicarme por qué. Me gusta trasladar esta reflexión a los estudiantes y dedicarle un rato de diálogo distendido, en torno al 8 de marzo o el 11 de febrero. Una breve lectura, unas bebidas y unas galletas de chocolate lo hace más fácil.

He escuchado muchos comentarios sexistas y bromas de mal gusto, pero no pasan de arañar la piel. En las cuestiones importantes, el menosprecio o el menor reconocimiento por “el hecho de ser mujer” no suele ser evidente o explícito, al menos en el ámbito científico. Puede ser tremendo y sutil a un tiempo, incluso bajo la forma de un halago, incluso de la mano de otra mujer. A veces tienes sensaciones extrañas y, más tarde, después de analizarlo sosegadamente en su contexto, llegas a la conclusión de que ser mujer te ha jugado en contra. Soy lenta para extraer conclusiones y, sobre todo, tengo mucho que aprender en este tema.

¿Cómo ves la situación de la investigación en Óptica en España? ¿Cuál ha sido el impacto de los recortes en Ciencia en estos últimos años?

La Óptica abarca una enorme variedad de campos y eso ayuda a sortear algunas dificultades derivadas de los recortes de financiación. La Óptica no es solo una rama del saber, sino que ejerce una función instrumental muy relevante para el progreso de otras ramas de la ciencia y la técnica. Su influencia en nuestra vida es permanente a través de la visión y de numerosos dispositivos de uso cotidiano. La celebración del Día Internacional de la Luz, cada  16 de mayo, nos lo recuerda cada año.

La inversión en Ciencia ya era baja antes de los recortes y, además, irregular. Una financiación escasa dificulta el mantenimiento de los grupos de investigación y paraliza su renovación. Faltan oportunidades para los jóvenes. Es buenísimo que salgan fuera a formarse durante un tiempo, claro, lo malo es que no tengan oportunidades para volver o que la vuelta sea a costa de sacrificar las expectativas en el terreno profesional. También es muy triste para los investigadores senior.

¿Cómo crees que va a evolucionar la situación después de la pandemia del coronavirus: crees que a partir de ahora la inversión en ciencia va a ser más protagonista?

No me hago ilusiones. Una cosa es quedar bien, aprovechar la inmediatez de un buen resultado, etc. …. Y otra cosa muy distinta es tomárselo en serio y afrontar las deficiencias estructurales, algunas de las cuales no requieren un aumento de inversión. Me refiero, por ejemplo, a la excesiva burocratización que padecemos, a la falta de una financiación basal para los grupos con un rendimiento estable, a la falta de orden y regularidad en las convocatorias… Pero, sobre todo, me refiero a la enseñanza y, en particular, al papel de las matemáticas y la ciencia en la enseñanza pública preuniversitaria, que debería estar consensuada entre las formaciones políticas con opciones de gobierno. El “tejido científico” es de las cosas que aporta más beneficios a un país, a su sector productivo, a la salud, a su sostenimiento económico, … pero no se improvisa. Es una pena que no sepan verlo porque las personas de ciencia suelen ser muy vocacionales, comprometidas y entregadas. Lo llevan dentro. La inversión en ciencia da buenos frutos y abundantes.

¿Nos hablas un poco de las  actividades de SEDOPTICA? ¿Qué actividades piensas impulsar? Y, en particular, ¿cómo contribuye SEDOPTICA a paliar la brecha de género en este campo?

Los integrantes de SEDOPTICA tienen sus propias iniciativas en pro del desarrollo de la Óptica y la Fotónica, sus aplicaciones en todos los ámbitos de la ciencia, la tecnología y la vida, incluyendo las actividades de sensibilización. Con el equipo directivo, me he propuesto trabajar en tres líneas: la primera, de proyección interna, para que los socios, los comités y las entidades colaboradoras se sientan estimulados, reconocidos y beneficiados por estar en SEDOPTICA; la segunda línea es de comunicación, orientada a impulsar nuestras publicaciones, congresos, portal de internet, canales de transmisión científica y colaboración en red; finalmente, la tercera línea es de proyección externa, para que SEDOPTICA mantenga y amplíe su actividad junto con otras sociedades afines en ámbito nacional e internacional. Son líneas en las que he venido trabajando desde la etapa anterior. Pero, a todo esto, llegó el coronavirus de sopetón, y nos ha metido de lleno en la transformación digital y la comunicación mediante entornos virtuales.

El Área de Mujeres en Óptica y Fotónica de SEDOPTICA, con apenas dos años de experiencia, realiza una gran actividad para dar mayor visibilidad al trabajo de investigadoras y profesionales, fomentar la vocación científica femenina y contribuir, con estudios y un foro de debate, al desarrollo de la mujer en la ciencia. De ese debate surgen nuevas políticas de actuación tendentes a paliar la brecha de género. Quiero destacar la reciente aprobación, por la Junta de Gobierno de SEDOPTICA reunida el 22 de abril, de las recomendaciones para evitar el sesgo de género en la organización de eventos científicos.

Diálogo y almuerzo con estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia-Sede Medellín, octubre 2019.

En la historia de SEDOPTICA ha habido 3/19 (16%) mujeres presidentas, siendo tú la tercera de ellas, crees que esa proporción representa al número de mujeres investigadoras/académicas/profesionales de la Óptica y la Fotónica en España?

Hay pocas mujeres en la lista de presidentes de SEDOPTICA y confieso que sentí esa presión interior cuando me propusieron la candidatura a la vicepresidencia, hace tres años y medio. La parte positiva es la evolución: desde la creación de SEDOPTICA en 1968, hace 52 años, pasó casi la primera mitad de su historia hasta que María Josefa Yzuel llegó a la presidencia (1993-1996); las dos siguientes estamos en la segunda mitad. Espero que la participación de mujeres se vaya normalizando en todos los cargos de responsabilidad y representación de la sociedad. En estos momentos, la tercera parte de la Junta de Gobierno y cuatro presidencias de los once comités de SEDOPTICA están ocupadas por mujeres.

¿Crees que se debería empezar a abordar el problema desde el marco del constructivismo social (prácticas culturales y/o sociales), o más concretamente desde las propias organizaciones?

Hay que trabajar en todos los niveles, social, cultural, organizativo,… y aún diría que es esencial trabajar en el interior de cada persona. Nos hace falta conocer mejor el problema, nuestras reacciones e impulsos, las estructuras mentales que arrastramos y transmitimos, opuestas en ocasiones a lo que decimos querer. Es algo que siento alguna vez y me lleva a reflexionar.

En vuestro grupo habéis contado con doctorandos y doctorandas cuyo país de procedencia es muy diverso. ¿Has tenido constancia de diferencias en el papel y percepción de la mujer en la carrera científica según el país de origen?

He notado esas diferencias, pero no solamente en el trato con estudiantes de doctorado. También entre profesores, gestores, personal de universidad y centros de investigación. Quiero señalar que a menudo pensamos que la mujer tiene más dificultades en los países latinos o menos desarrollados económicamente. Debemos quitarnos ese complejo. No es nada extraño encontrar verdaderas trabas y actitudes de menosprecio hacia el trabajo científico de la mujer en países muy desarrollados, en sociedades que parecen garantes de todos los derechos… quién lo diría, ¿verdad? Yo he dado los peores “zascas” en los ambientes de supuesta superioridad, son insufribles, no me he podido aguantar.

Actualmente compaginas tu actividad investigadora con la docencia en el ámbito universitario. ¿Crees que la diferencia que hay en el interés por las carreras científicas se hace palpable desde edades tempranas?

Eso dicen…pero me cuesta aceptarlo. Es una estupidez minusvalorar la inteligencia y la ilusión que mueve a nuestros jóvenes porque vengan envueltas en una mujer o en un hombre, o por cualquier otra condición personal o social como la orientación sexual, la raza, la religión, el origen geográfico, la lengua, la solvencia económica o la capacidad física. Y no me refiero solo a las personas dotadas de una gran inteligencia, incluyo a la gente de ingenio corriente que ama la ciencia. No podemos desperdiciar el talento y ni el buen trabajo.

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Los profesores Román Castañeda y María Millán (centro-izquierda) con los estudiantes del capítulo de la OSA en la Universidad Nacional de Colombia-Sede Medellín, octubre 2019.

Desde hace años diriges un grupo de investigación, el Grupo de Óptica Aplicada y Procesado de Imagen de la Facultad de Óptica y Optometría de Terrassa (UPC). ¿De qué forma consideras que podría influir la diversidad de género y la inclusión de la mujer en el liderazgo dentro de este tipo de organizaciones? ¿Cómo crees que se puede estimular la representación femenina en cargos con alta responsabilidad?

Es necesario, desde luego. Me preocupa que, con el compromiso, la sobrecarga de trabajo también aumenta. Se puede llegar al bloqueo. A veces y quizás por un sentido que prima la responsabilidad frente a la propia visibilidad, las mujeres no asumen cargos para los que están plenamente capacitadas, ¡aunque realicen las mismas tareas!. No se me ocurre más que escuchar y hablar con las personas que pueden asumir ese liderazgo, invitar, confiar, resistir.

De tu experiencia primero como investigadora junior, y luego como senior, con más responsabilidades a la hora de coordinar y liderar un equipo, ¿se nota diferencia entre géneros? ¿Esperamos cosas diferentes según seas un jefe o jefa?

Estoy tentada a decir que la “jefa” busca la adhesión de los miembros y cohesión del grupo, que valora más una relación de trabajo basada en la cooperación que en la dependencia jerárquica. Pero conozco compañeros que actúan así también, son excelentes. Y mujeres con actitudes poco claras… hay espacio por recorrer.

Izq.: María Millán con estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia-Sede Medellín, octubre 2019. Dcha.: María Millán con estudiantes de Cuba, Colombia, México y del capítulo de la OSA en el CIO-Guanajuato, durante la Reunión Iberoamericana de Óptica, Cancún, septiembre 2019.

 

Echando la vista atrás y en relación a tu carrera formativa, ¿cambiarías o harías algo de manera diferente si pudieras volver al pasado? ¿qué consejo le darías a una joven que busca iniciarse en la rama de la investigación?

A una joven que quiere investigar, primero la animaría y la felicitaría porque es una aspiración muy noble. Le daría la bienvenida. Le diría: no temas al trabajo -aunque tendrás que esforzarte mucho- porque el trabajo bien hecho te dará una gran satisfacción. Va bien tener una persona de referencia, alguien que conozca este mundillo para consultarle con confianza ante algunas (in-)decisiones.

No soy de mirar al pasado para decir “tendría que haber hecho esto o lo otro…”. Cuando tomo una decisión, cargo con ella. No obstante, creo que me habría ido bien un postdoc fuera, de uno o dos años. No pudo ser, pero no lo cambiaría, tengo una familia que me da muchas alegrías.

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