Noviembre 2020: Entrevista a Ana López Hernández

Ana López Hernández es doctora en Ingeniería Química Ambiental por la Universidad Politécnica de Madrid (UPM). Realizó su tesis doctoral en el marco del Proyecto Europeo Enviguard (GA 614057) centrado el desarrollo de biosensores ópticos para la detección de contaminantes marinos. Tras finalizar su tesis en el año 2017, participó como investigadora postdoctoral en la UPM en el Proyecto Europeo Allerscreening (GA 768641) destinado al desarrollo de un sensor óptico multiplexado para la detección de alérgenos. 

En 2019, se le concedió una beca Marie Curie Fellowship con la que está llevando a cabo un proyecto de investigación para la detección de biomarcadores de cáncer de mama. Se trata una colaboración entre la Universidad Politécnica de Madrid y la University of California de Los Angeles (UCLA), donde se encuentra investigando actualmente.

Además de todo ello, Ana L. Hernández, es una gran divulgadora y es la persona detrás de la web http://womanandscience.com/, donde brinda un espacio a investigadoras que quieran expresar diferentes puntos de vista sobre la ciencia o divulgar su investigación. 

Mujer sonriendo con pelo largo

Descripción generada automáticamente

Vemos que tus orígenes son las ciencias ambientales ¿cómo se relacionan tus estudios con la óptica? ¿En qué consiste tu investigación? 

En efecto, yo soy ambientóloga. El hecho de que actualmente me dedique a la investigación en el ámbito de los biosensores es pura casualidad. De hecho, nunca pensé en ello. Después de estudiar ambientales en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), hice un máster oficial en Calidad de Aguas que impartía de manera conjunta la UAM y la Malardalen University (en Suecia). El Trabajo Fin de Máster (TFM) debía realizarse en cualquier institución pública europea y por casualidad vi que la UPM, en concreto el grupo de Óptica, Fotónica y Biofotónica que lidera Miguel Holgado, ofertaba un TFM orientado a la detección del rotavirus en aguas continentales. En la primera entrevista que tuve con Miguel Holgado, él no hacía más que hablarme de biosensores label-free, transductores, respuesta óptica… y sinceramente no entendía casi nada. Sin embargo, la pasión con la que me contaba las cosas era tal que consiguió cautivarme y decidí adentrarme en este apasionante mundo. El TFM resultó tener una perspectiva mucho más técnica de lo que yo esperaba y se centraba en el funcionamiento del sensor y no en el aspecto ecológico derivado de la contaminación de los ríos con el rotavirus. Sin embargo, el tema me atrapó por completo. Cuando acabé el TFM, el grupo consiguió un proyecto europeo para el desarrollo de un biosensor para la detección de contaminantes en aguas marinas (Envigurad). Cuando se me ofreció quedarme en el grupo para realizar el doctorado dentro de este proyecto, no me lo pensé dos veces. Durante la tesis trabajé en el desarrollo de un transductor óptico basado en redes de nanopillares para la detección de moléculas de bajo peso.  Esta misma tecnología es la que utilizo en el proyecto que estoy realizando actualmente, pero en este caso las moléculas a detectar son biomarcadores de cáncer de mama. Como he dicho yo no pensaba dedicarme a la investigación, sin embargo, ahora no me veo haciendo otra cosa.

El año pasado te concedieron la beca Marie Curie Fellowship para una estancia postdoctoral en Estados Unidos, ¿qué consejos darías a investigadoras que quieran optar a estas becas? ¿Cómo preparaste la propuesta, qué es lo que te ayudó? 

Una Marie Cure Fellowship es una gran oportunidad, pero también supone un gran reto ya que implica abandonar tu país durante al menos dos años y no todo el mundo está dispuesto a realizar este cambio. Como primer consejo diría que hay que estar seguras de lo que se quiere conseguir y analizar cuáles son los coste-beneficio de esta beca. Si toman la decisión de solicitarla, es fundamental no solo centrarse en la idea científica del proyecto (que debe ser novedosa pero alcanzable) si no darle una mayor importancia a la escritura de la propuesta. Para redactar la propuesta hay que estar muy centrado, ya que hay que atar muchos cabos y concretar muchos detalles. El estar en constante contacto con la universidad de destino para que ayuden con la propuesta es muy aconsejable. En mi caso tuve la suerte de la UPM proporcionaba ayudas dentro de Programa Propio para poder viajar a la universidad de destino y trabajar en persona con ellos en la propuesta. La universidad también me facilitó una consultora que me asesoró sobre la escritura de la misma. Pero si no se disponen de estas ayudas también es posible conseguir la beca. Hay mucha información en la red sobre cómo escribir la propuesta. Yo personalmente me metía casi todos los días en la página de la ERC (European Research Council) y leía casi todo lo que podía sobre lo que la Comisión Europea entendía por “excelencia”, “implementación”, “comunicación” … conceptos clave que tienen que estar muy bien descritos en la propuesta. Se trata de hablar el mismo idioma que la Comisión y que cuando los evaluadores lean la propuesta, sepan que realmente entiendes de lo que estás hablando.

Imagino que el cambio cultural y el modo de trabajo en EEUU difiere respecto al español ¿podrías indicarnos qué es lo que más te ha llamado la atención? ¿es el tiempo de dedicación burocrática (compras, justificación de proyectos, auditorias…) igual de alto que en España? 

Efectivamente la manera de trabajar y organizarse es diferente, pero lo que tengo claro es que el nivel de trabajo que existe en mi grupo de investigación de España no tiene nada que envidiar al de la UCLA.  Aquí tienen lugar muchas más reuniones durante la semana, son como reuniones cortas de estatus para que los jefes sepan cómo van las cosas y para que tus compañeros conozcan lo que estás haciendo. Esto facilita el que surjan sinergias y nuevas colaboraciones. Está muy bien. Otra cosa que me gusta de aquí es que todas las semanas el grupo de investigación se reúne para hablar sobre ideas nuevas. Si a alguien se le ocurre algo que científica y tecnológicamente puede tener impacto, se comparte con los demás para mejorar esa idea y pedir un posible proyecto. En mi opinión, es una iniciativa muy bien pensada. La concesión de mi beca implica también, como parte de la formación, que yo me haga cargo de todo el trabajo relacionado con la gestión del proyecto. Por ello, yo personalmente sí que dedico mucho tiempo al tema de facturas y justificaciones. Sin embargo, mis compañeros de EEUU, postdocs contratados directamente por el laboratorio, no se tienen que encargar de nada burocrático. Tenemos una plataforma donde se hacen los pedidos y el administrador del grupo de investigación es quien se encarga de gestionar todo el tema de las facturas, albaranes, recibos y demás. En ese sentido, aquí se vive mucho mejor. Es lógico ya que hay más recursos. 

Imagen que contiene interior, persona, cocina, mujer

Descripción generada automáticamente

El tema de la igualdad de género está más en auge que nunca, ¿has sufrido o notado algún tipo de discriminación por el hecho de ser mujer en el ámbito laboral? 

En el día a día, tanto en mi grupo de España como en el de aquí, he tenido la suerte de trabajar con equipos mixtos y afortunadamente nunca me he sentido discriminada profesionalmente por mi género. Sin embargo, actualmente estoy embarazada y me gustaría destacar lo profundamente decepcionada que estoy con la Comisión Europea en este sentido.  Recientemente he descubierto que, durante la baja por maternidad, el proyecto ha de suspenderse. En otras palabras, durante esta baja no existe proyecto y, por tanto, todas las cuotas de seguridad social que se realizan durante las bajas no se pueden pagar desde ese proyecto, lo que supone un verdadero problema para la Universidad. A pesar de que con el alta el proyecto se reanude, ese dinero nunca se recupera. A día de hoy, aún no se cómo vamos a solucionar esta situación para que yo pueda disfrutar de mi baja por maternidad y lo percibo como una clara discriminación de género por parte de la Comisión Europea en cuanto al planteamiento que tiene con este tipo de becas, sin duda un hecho para denunciar. 

¿Has notado alguna repercusión de la pandemia del coronavirus en la investigación estadounidense? 

Creo que actualmente no hay ningún grupo de investigación en el mundo que no se haya visto afectado por la pandemia. Durante la primavera pasada la UCLA estuvo completamente cerrada y esto ha supuesto un importante retraso en mi trabajo de investigación que aún intento poner al día. Desde el verano, afortunadamente dentro de mi grupo se ha recuperado el ritmo de trabajo por completo, pero sé de otros grupos que aún no han reanudado la actividad en su totalidad. Además, el movimiento de investigadores de un país o universidad a otra se ha visto totalmente interrumpido y eso a mi parecer empobrece a las universidades y en última instancia a la ciencia, pero hasta que no abran fronteras y no sea seguro trabajar en espacios cerrados con diversas personas, la situación seguirá así.

Por último, ¿cómo ves tu vuelta a España? ¿Crees que actualmente las estancias en el extranjero juegan un papel decisivo para la búsqueda de empleo dentro del campo de la investigación en España? 

Afortunadamente mi vuelta a España está garantizada con la beca que tengo, que implica que el último año del proyecto se desarrolla en la universidad de origen en Europa, en mi caso en la UPM. Cuando finalice este tercer año de beca, entonces tendré que ver cuáles son mis opciones, todo dependerá de la actividad científica que haya tenido. En principio, sí creo que una estancia de dos años en el extranjero es una ventaja a la hora de encontrar puestos de investigación interesantes. Sin embargo, soy consciente de que, si no hay recursos, da igual la estancia o el currículum que tengas, las condiciones en España van a ser precarias. Creo que se puede desarrollar una carrera investigadora en España, pero en cuanto se comparan las condiciones y la seguridad laboral que se ofrecen en otros países como USA o Países Bajos (que son los países donde he estado de estancia), entonces te das cuenta de que España está lejos de ese nivel de estabilidad. Espero que las instituciones despierten y se le dé a la investigación la importancia que se merece, para así poder disfrutar de los fantásticos científicos formados en España sin que estos se vean obligados a emigrar.

Anuncio publicitario