Junio 2022: Entrevista a Clara Benedí

Clara Benedí es doctora en Óptica, Optometría y Visión por la Universidad Complutense de Madrid. Durante su tesis, titulada “Aberraciones cromáticas, monocromáticas y diseños multifocales: interacción e impacto en la visión”, estudió, entre otras, la percepción visual con nuevas correcciones para la presbicia. Actualmente desarrolla su actividad profesional en la empresa de lentes oftálmicas IOT, donde aplica sus conocimientos para otro tipo de solución óptica: las lentes progresivas.

Cuéntanos brevemente tu formación científica y a qué te dedicas ahora mismo.

Estudié Óptica y Optometría en la Universidad de Zaragoza, el año siguiente cursé un máster de Tecnologías Ópticas y de la Imagen en la Universidad Complutense de Madrid. Yo tenía interés en hacer el trabajo de final de máster en algo relacionado con el diseño óptico de lentes intraoculares o de contacto, y así es como conocí el laboratorio de Óptica Visual y Biofotónica del CSIC, que dirige Susana Marcos. Tras un año trabajando allí decidí que quería hacer el doctorado en ese grupo. Tras un año de postdoc en el mismo laboratorio, cambié el rumbo de mi carrera profesional. Actualmente soy investigadora en el departamento de ensayos clínicos de IOT [https://www.iotlenses.com/iot], una empresa española con presencia en todo el globo. IOT tiene como objetivo ofrecer los mejores diseños de lentes progresivas a laboratorios independientes, y mi trabajo consiste en diseñar y desarrollar nuevas propuestas para el estudio de la percepción y la calidad visual con los diseños que tenemos.

Estudiaste Óptica y Optometría, ¿qué te llevó a inclinarte por una parte más técnica de esta carrera?

Cuando terminé 2° de Bachillerato, no tenía ni idea de qué quería estudiar. Sabía qué no me gustaba pero no sabía qué elegir. En ese momento, me parecía una decisión muy importante. Durante la ESO y Bachillerato, la asignatura de Física me había gustado mucho pero no me veía capaz de estudiar esa carrera. Viéndolo con perspectiva, me doy cuenta de ciertos puntos clave que habría que tratar con los adolescentes de 16-18 años. En primer lugar, la decisión de estudiar una carrera es importante, pero no se debería asumir como que se está marcando el rumbo de toda una vida. Primero, porque la vida da muchas vueltas y nunca se sabe dónde vas a acabar y segundo, porque supone una grandísima presión y no siempre estamos preparados para ella. Por otro lado, es muy común encontrarse con estudiantes (principalmente chicas) que minusvaloran sus capacidades, y es algo en lo que se debería trabajar.

En el último curso, se imparte Óptica Geométrica y me gustó mucho, así que realmente estudié Óptica y Optometría por la parte técnica de la carrera. Tuve suerte y las asignaturas más clínicas de la carrera me parecieron interesantes porque soy una persona curiosa, pero al acabar la carrera quería seguir explorando las parte más técnica de la Óptica. Por eso decidí cursar el máster de la Universidad Complutense.

Has pasado al mundo de la industria/empresa privada. ¿Qué te llevó a tomar esa decisión? ¿Difiere mucho lo que haces ahora de lo que hacías durante tu tesis y período postdoctoral?

Principalmente la situación de la ciencia y las condiciones laborales de los postdocs en España. Ahora, parece obligatorio emigrar durante al menos un par de año a otros países para tener opción a una plaza en España, y ni siquiera eso te garantiza una estabilización a la vuelta. Por mis condiciones personales durante la tesis, tomé la determinación de no priorizar mi carrera por encima de mi vida y, para mí, vivir fuera suponía un sacrificio mayor del que estaba dispuesta a asumir. 

Lo que hago ahora es diferente en algunos aspectos y en otros no. Trabajo en una empresa con una fuerte apuesta en i+D, así que sigo escribiendo artículos, voy a congresos y dirijo a estudiantes. En cuanto a mis tareas del día a día, aunque el contexto es diferente, puedo aplicar muchas de las cosas que aprendí durante mi etapa predoc. No sólo conocimientos. Al cambiar de ambiente, he sido consciente de cuánto crecí durante esa etapa, cómo ha evolucionado mi forma de pensar, de plantear problemas y de analizar resultados. Creo que hacer una tesis aporta un valor intangible que se puede aprovechar en otros aspectos, aparte del académico.

¿Qué diferencias encuentras entre academia e industria? ¿Bajo qué condiciones te plantearías, o no, volver a la academia?

La BUROCRACIA con mayúsculas. Comprar material, ir a un congreso, … es mucho más fácil en la industria y eso no quiere decir que los gastos no estén controlados. En la academia, la burocracia es una piedra en el camino a la que hay que dedicar demasiado tiempo. Además, en mi caso particular, he encontrado que en la industria hay mejores condiciones laborales en cuanto a estabilización, cuidado del empleado, etc. 

Una vez decides salir de la rueda de la academia, creo que es complicado volver, pero lo cierto es que, al cambiar de trabajo, he descubierto un nuevo enfoque de cómo debe ser un puesto de trabajo. Para plantearme volver a la academia, tendría que cambiar mucho cómo es todo el sistema, y no me refiero sólo a la burocracia.

¿Encuentras diferencias entre la academia y la industria en términos de igualdad de género?

Creo que la desigualdad de género es un problema que se arrastra desde edades tempranas, así que en la industria he encontrado casos similares que en la academia: los grupos/departamentos más clínicos están copados por mujeres, mientras que en los que son más técnicos, hay mayoría de hombres.

Has participado activamente en actividades y talleres de divulgación durante los años de tu tesis doctoral  ¿qué destacarías de esta actividad? ¿guardas un buen recuerdo de ello?

Sí, guardo un recuerdo muy bonito de aquellas actividades: la cara de un/a niño/a cuando aprendía algo nuevo es impagable. Considero que la divulgación científica es muy necesaria y por muchos motivos. Primero, el más evidente, para mejorar el nivel de cultura científica de la sociedad. Además, creo que es importante que, sobre todo niños y adolescentes, vean ejemplos reales de científicos/as, que somos personas accesibles, que la ciencia es un camino a elegir y ¡que también hay mujeres ingenieras o físicas! Al final, cuando vas a un colegio puedes acabar convirtiéndote en un referente. Y por último, es importante mostrar a la ciudadanía en general qué ciencia se hace en España, para que pongan en valor nuestro trabajo y que se pida hablar de investigación científica en los debates políticos. ¡La ciencia debe estar en la orden del día!

¿Te has topado con situaciones de discriminación en tu carrera por motivos de género?

No a mi persona directamente, pero sí recuerdo comentarios con claros tintes machistas. Además, recuerdo una anécdota especialmente sangrante. En el año 2018 estábamos organizando una mesa redonda titulada “Ciencia es femenino” con motivo del 11F, y para anunciar la actividad, colgamos carteles en varios puntos. Algunos de los carteles desaparecieron y los encontramos en papeleras cercanas. Los volvimos a imprimir y volvió a ocurrir lo mismo. Finalmente, cogí uno de los carteles, los reconstruí con celo y lo pegué así, para que se notara que lo había roto, con una nota que decía: “si crees que esto no es necesario, deberías venir”. El problema es ese, que la gente que reniega rotundamente de las acciones feministas nunca van a participar en ellas, así que es difícil dialogar y razonar sobre ello.

¿Crees que las medidas políticas en cuanto a paridad adoptadas en los últimos años han tenido un impacto real en la carrera de las investigadoras?

¿Han mejorado las estadísticas sobre la situación de la mujer en ciencia? Si la respuesta es no, entonces no han mejorado. Es muy importante que la problemática esté sobre la mesa y que se trate de aplicar medidas, pero creo que es muy complicado encontrar la solución porque es un problema a muchos niveles. Hay iniciativas que ayudan, desde luego, como igualar los permisos de paternidad y maternidad, y tenerlos en cuenta para oposiciones, pero, por citar dos ejemplos, es difícil ver mujeres en las aulas de las universidades en ciertas carreras y las excedencias por cuidado se las siguen cogiendo casi en totalidad las mujeres. Hay muchos puntos en los que trabajar, sé que en algunos de ellos se está haciendo, pero es un trabajo a contra corriente, en el que hay que luchar contra los que intentan quitarnos derechos a las mujeres.

Si tuvieses la oportunidad de darle un consejo a alguien que busca iniciarse en la carrera científica, ¿qué consejo le darías?

Sin duda, lo primero que le diría sería que cuidase su salud mental. La investigación científica puede ser un trabajo muy absorbente y, con el pretexto de que se trabaja para mejorar el CV, no es extraño descuidar el propio bienestar. A parte de eso, le diría que aproveche todas las oportunidades que tenga de viajar, de conocer gente y de colaborar con otros/as investigadores/as. Es muy enriquecedor y te ayuda a descubrir nuevos campos o inquietudes en los que aplicar tu conocimiento. Por último, le recordaría que las decisiones no están escritas en piedra, que equivocarse está permitido y que de todas las situaciones se puede extraer un aprendizaje.

Anuncio publicitario